AT. MADRID
EFE
Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, se reunió con el entrenador Quique Sánchez Flores y la plantilla durante una hora y cuarto en el Vicente Calderón, en un encuentro en el que también participó Jesús García Pitarch, director deportivo, y en el que analizaron la delicada situación del equipo.
La última derrota frente al Villarreal (1-2), la séptima en las 14 jornadas disputadas de esta Liga, unida a la mala imagen en los dos encuentros más recientes, el de este domingo y el de Liga de Campeones ante al Oporto (0-3), han encendido de nuevo las alarmas en el conjunto madrileño.
El Atlético sólo ha ganado cinco de sus últimos 22 partidos oficiales, dos de ellos al Marbella en la Copa del Rey. Las otras tres victorias, contra Zaragoza (2-1), Espanyol (4-0) y Xerez (0-2), han llegado en la Liga, en la que el Atlético sólo ha sumado 13 de los 42 puntos disputados, después de registrar en las primeras catorce jornadas, además de esos triunfos, cuatro empates, siete derrotas, 20 goles a favor y 26 en contra.
Esos números mantienen al conjunto rojiblanco en la decimocuarta posición de la tabla, a sólo un punto de los puestos de descenso, en los que ha estado ocho de las catorce jornadas disputadas de esta temporada, aunque lleva tres fuera de la zona que conduce hacia la Segunda División.
El mal partido contra el Villarreal, culminado con la derrota por 1-2 en el tiempo añadido, es la cuarta en la que el equipo ve escapar puntos más allá del minuto 90.
Hasta allí se trasladaron los futbolistas y el cuerpo técnico, encabezado por Quique Sánchez Flores, para un encuentro con Cerezo y García Pitarch que se prolongó durante una hora y cuarto, en el que analizaron el mal momento deportivo del equipo y unieron fuerzas para salir de esta situación.
En apenas once horas han habido diversas reuniones. La primera, nada más acabar el encuentro contra el Villarreal entre Quique, Cerezo y Pitarch, a la que siguió una charla en la Ciudad Deportiva de Majadahonda antes del entreno.