R. MARÍN
Luis García ha prometido aflojar el discurso del ascenso, pese a que quitando el estrés de la última jornada el equipo ha sabido gestionar esa presión para crecer en lugar de empequeñecerse. Como dijo el entrenador, los dos últimos partidos del año, frente a Albacete y Cartagena, marcarán porqué va a luchar el Levante, venido a menos para ratificarse en el trío de favoritos, pero a cuatro puntos del ascenso tras su peor racha de la temporada y cuatro del descenso, aún sin definirse.
Esa indefinición es precisamente la que invita al club y en concreto a la dirección deportiva, impermeabilizada inteligentemente a las presiones del entorno, a analizar la situación de la plantilla en frío con el desenlace del año. En los últimos tiempos los técnicos no han olvidado su viejo interés en reforzar la medular, donde después de Iborra y Pallardó la vida empieza por Jorge Pina, pero la prioridad continúa en la posición del ´nueve´ debido a la incompatibilidad de Igor dentro del esquema y al anunciado fin de Del Moral. Cuando Luis habló de refuerzos del centro del campo hacia adelante se refería abiertamente ya a la posibilidad de meterle al equipo azúcar, pero lo cierto es que será tarea de Manolo Salvador armonizar necesidades deportivas y recursos económicos disponibles.
De puertas para adentro la administración concursal se muestra partidaria de hacer el esfuerzo para darle un empujón a la plantilla en la pelea por subir. Desde esa perspectiva la puerta está abierta, más todavía cuando gracias a Geijo, Pedro León y la manga ancha del juzgado en distintas interioridades el presupuesto parece ya garantizado.
En función de las cantidades disponibles y de la posible salida de alguno de los defenestrados, aunque queda una ficha libre, se podrá decidir también qué hacer con el valencianista Míchel, una oportunidad que sigue latente y que a fuerza de insistir puede terminar encajando en el proyecto, por más que Luis, que difícilmente renunciará a un dulce, debería acoplarlo para que su llegada no se convirtiese en un estorbo para un referente como Rubén, renovado hasta 2012 y que teóricamente ocupa la misma posición. Y es que en caso de llegar cedido, el Valencia se cuidará de garantizarse que es para que juegue.
Sin prisas en el ´caso Nadal´
Respecto al ´plan renove´, y pese a que todo apunta a que en breve habrá un agente llamando a la puerta, el club parece haberse impuesto una pausa que afecta de lleno a Xisco Nadal, con quien las negociaciones continúan estando rotas.