EFE
Pep Guardiola aseguró que sólo es una «persona feliz, y también cansada», y que en ningún caso se considera el rey del mundo. El técnico apeló a la humildad en la sala de prensa del estadio Zayet Sports City de Abu Dabi, donde fue aplaudido por los enviados especiales.
«Hemos hecho una cosa muy importante, pero sólo soy una persona extremadamente feliz y cansada», señaló el preparador, quien ha reconocido que lloró al final del partido. «Son cosas que pasan», se limitó a apuntar. Cuando se le preguntó acerca de qué había más allá de este 2009 lleno de títulos, se limitó a decir que «trabajo» para que el Barça pueda tener más sueños.
Se congratuló de que el éxito llegase de forma épica, aunque también reconoció que temió la derrota, a la vez que ensalzó al rival, el Estudiantes de La Plata. «Ha sido muy grande conseguir lo que hemos conseguido. Felicito a los jugadores, pero hoy les tengo que dar la gracias por estos siete meses. La gente se lo ha pasado muy bien y esto también es mérito de la institución, y de que somos diferentes porque llevamos Unicef en la camiseta, y que en lugar de cobrar, pagamos», apuntó el preparador barcelonista, que le dedicó el Mundial de Clubes al ex directivo Evarist Mustra, dimitido en la junta del presidente Laporta, pero persona determinante para la contratación de Guardiola como técnico.
«Dentro de un tiempo nos daremos cuenta de lo que ha pasado este año. Me satisface porque creo que la gente, la afición, se ha visto recompensada por todo. Y quiero también dar gracias a todos los jugadores que hemos tenido: Silvio (Sylvinho), Samuel (Eto´o), Alex (Hleb) y Guddi (Gudjohnsen). Quiero darles las gracias a todos».
«Hemos hecho el mejor año en la historia del club», señaló cuando el entrenador se le emplazó a admitir que a partir de ahora se le deberá reconocer como el mejor técnico de la historia del club, una condición que con humildad dijo que no merece.