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HEMEROTECA » |
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RAFA MARÍN El triunfo fue una anécdota porque hoy por hoy la fortaleza del Betis se reduce al nombre y el Levante marcó por un destello de Rubén igual que podría haber estado toda la tarde sin morder ni ser mordido ante un rival abstraído del partido y sin alma. Verdaderamente lo importante, y de lo que más rédito va a obtenerse, es que los de Luis García han recuperado la fe, un sentimiento abstracto que se materializó en el compromiso de los futbolistas, se definió en la intensidad de las celebraciones y originó una comunión con la grada, con motivos para superar la barrera de los 7.000.
El Levante aún no juega bien, ni falta que le hace para ganar partidos en los que sobra con mantener la seriedad y limar detalles para no acabar disparándose en el pie. Con dosis de fortuna, la resurrección ha empezado por atrás. Cuatro partidos seguidos sin encajar son la clave para amarrar ocho puntos de 12 marcando sólo dos goles, una buena manera de disimular carencias. Con Tapia oliendo a muerto y Víctor Fernández en puertas, el Betis fue una nadería, cierto, pero Manu no necesitó entrar en juego, Cerra y Cendrós fueron sobrados y Ballesteros y Rodas pegaron como tónica y ginebra, combinado natural.
Y eso que el partido se puso feo desde el principio. Pallardó volvió a troncharse al cuarto de hora, Samuel, quejoso desde los cinco minutos, pedía ya el cambio en el descando e Iborra, nada más salir, se ganó una amarilla de las contadísimas que sacó Iglesias Villanueva. Con una entrega digna de alabanza, Gorka zurció el roto. El Levante no jugó ni media, reducido a los impulsos nerviosos y revolucionados del herido Juanlu, pero nunca perdió el norte y generó una corriente que fue comiéndole el terreno al Betis como las mareas a la playa, palmo a palmo. Hasta que llegó Rubén y marcó la diferencia.
Era una falta algo escorada, con una barrera abundante y muy encima. El asturiano la visualizó por toda la escuadra, trazando un arco de dentro a afuera que, pese a verlo, Goitia se acabó zampando. En un equipo donde posiblemente el míster es el primero en darse cuenta de que hay jugadores que siguen de titulares sí o sí porque la que hay es la cera que arde, Rubén está llamado a dar este tipo de fogonazos.
Porque de luz arriba el Levante siguió seco. El triunfo no ocultó la ausencia de dinamita en el área. El problema venía ya de más atrás, del agujero negro en el que a nivel creativo se sume la medular, pero en un grupo inmaculado en lo que va de año a cambio de orinar sangre para sacar los puntos se echó una vez más en falta una referencia a la que mirar cuando, igual que Rubén lo hizo, es necesario el gesto de alguien con valor añadido para que tanto esfuerzo no resulte en balde.
Ficha técnica:
1 - LEVANTE: Manu, Pau Cendrós, Héctor Rodas, Ballesteros, Cerra, Xisco Muñoz, Pallardó (Gorka Larrea, m.15), Samuel (Iborra, m.68), Juanlu, Rubén (Xisco Nadal, m.78) y Javi Guerra
0 - BETIS: Goitia, Nelson, Rivas, Carlos García, Fernando Vega (Damià, m.80), Sergio García, Iriney, Mehmet, Caffa (Rodri, m.57), Nacho (Pereira, m.57) y Pavone.
Gol: 1-0, m.52: Rubén Suárez.
Árbitro: Iglesias Villanueva (colegio gallego). Amonestó por parte del Levante a Samuel, Cerra, Iborra y Ballesteros. Por parte del Betis vieron cartulina amarilla Carlos García y Vega
Incidencias: partido disputado en el estadio 'Ciutat de València' ante 7.000 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones.
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