E. PRIETO
Corría el minuto dos de partido y el jugador más joven en marcar un tanto en Primera División, Iker Muniain, hacía enloquecer a La Catedral con su segundo gol en la Liga BBVA. El primero fue en la jornada 6, la misma jornada que el Xerez inauguró su casillero en la élite del fútbol nacional.
Casualidades del fútbol, el Xerez era precisamente esta semana el rival del Athletic. Y cuando los leones rugían tras el zarpazo del joven, Vicente Moreno enchufó, tan sólo ocho minutos después, una perfecta volea desde fuera del área, San Mamés se quedó mudo. Lo que pocos sabrían, probablemente, es que habían presenciado el debut como goleador de uno de los jugadores más longevos de la Liga BBVA, nada más y nada menos que 35 años. Y con este gol, uno de los mejores de la jornada, el veteranos mediocentro ya es el único jugador del club andaluz que ha logrado ´hincar el diente´ en todas las categorías.
Este singular xerecista, no obstante, tiene el sello valenciano. Concretamente, el cuño de Masanasa. Ha vivido media vida en Jerez pero su tierra es la valenciana, por ello el futbolista no se lo piensa si tiene que hablar en ´la llengua de la terreta´. Su trayectoria comienza en la cantera blanquinegra, de la que guarda muy buenos recuerdos. Con 16 años, tentado por Madrid y Barcelona, el joven decidió quedarse en la ciudad del Turia, por todo lo que ello conllevaba. La familia, amigos, su tierra...y su vida determinaron la elección. «Estaba en el Levante pero el Valencia me dio la opción y me tiró la tierra. Me ha gustado defender los colores tanto de Levante como del Valencia».
Tras un breve paso por Ontinyent y Guadix, donde conoció otra manera de entender el fútbol, el mediocentro defensivo tuvo que hacer las maletas rumbo a tierras andaluzas en busca de un porvenir, quizás, más ambicioso. Llegó hace una década al Xerez, que por entonces militaba en Segunda División B y deleitó al equipo jerezano de sus servicios durante seis años. Tiempo que le bastó para erigirse como uno de los estandartes del club andaluz con su nombramiento como capitán del equipo.
Con 34 años a sus espalda, muchos le mandaban al vestuario, pero su empeño y su dedicación le hicieron continuar dedicándose a lo que mejor sabe hacer: jugar al fútbol. Y es que la temporada pasada el massanassero vio pronta su vuelta a casa, después de que el Levante se interesara por sus servicios. El acuerdo era total pero el jugador tenía contrato (vigente hasta la próxima temporada) con el club azulón. Sin ánimo de generar polémica en un club donde lo ha sido todo, Vicente decidió quedarse; tras mucho meditarlo dejó la capitanía. Lo que son las cosas, el Levante sigue en la liga Adelante y el Xerez ascendió con un gol suyo en el Municipal de Chapín.