Los cuatro seguidores del equipo belga de fútbol del Anderlecht y el aficionado del Athletic que fueron detenidos anoche por la Ertzaintza en Bilbao en distintos enfrentamientos con agentes de la policía, pasaran esta mañana a disposición judicial. Según ha informado el departamento de Interior del Gobierno Vasco, cuatro de los arrestados eran seguidores belgas y el quinto arrestado era aficionado del Athletic. Ambos equipos disputaron anoche el partido de dieciseisavos de final de la liga Europa.
La Ertzaintza ha explicado que algunos seguidores del Anderlecht, bajo los efectos del alcohol, provocaron antes del partido incidentes en los alrededores del campo de San Mamés lo que obligó a la Ertzaintza a intervenir en varias ocasiones. Uno de los detenidos fue detenido tras agredir a un agente de la Ertzaintza fuera de servicio que se encontraba con su pareja y otro tras atacar, en el transcurso de un enfrentamiento, a dos policías autonómicos, que tuvieron que ser atendidos de lesiones en un centro sanitario.
Sobre las 19:40 una dotación de la policía municipal que se encontraba en otras calles cercana al campo pidió el apoyo de la Ertzaintza. Los agentes de la policía autonómica fueron recibidos por los alborotadores con el lanzamiento de botellas y diversos objetos, por lo que dos de ellos fueron detenidos y acusados de desórdenes y atentado contra la autoridad, según ha informado del departamento de Interior del Gobierno Vasco.
Al término del encuentro en San Mamés, decenas de personas saltaron al césped y las peleas y trifulcas continuaron en el campo hasta que los agentes lograron separan a ambas aficiones y consiguieron que abandonaran el estadio.
Batalla campal en San Mames
El Athletic-Anderlecht acabó como el rosario de la aurora. Una batalla campal. Seguidores de ambos equipos protagonizaron ayer diversos incidentes que pudieron tener consecuencias peores. A la conclusión del partido los aficionados de ambos conjuntos comenzaron a lanzarse objetos y a insultarse, lo que desencadenó una invasión de campo con el partido ya finalizado. Hubieron unos minutos con varios enfrentamientos entre hinchas belgas y vascos, pero la situación se calmó con la intervención de la Ertzaintza. Dichas fuerzas de seguridad mantuvieron a los algunos seguidores del Anderlecht en el estadio hasta asegurarse de que los alrededores del recinto estaban ya desalojados, sin seguidores del Athletic. Ya antes de iniciarse el partido un grupo de aficionados del Anderlecht protagonizó hechos de vandalismo, al encender dos bengalas en la grada. Ello provocó que los seguidores de ambos equipos estuvieran lanzándose botellas y obligó a la entrada de la Ertzaintza en el fondo del campo. Los hechos traerán cola y probablemente terminen con una sanción económica al club vasco y el correspondiente cierre de San Mamés. La UEFA mete mano dura en estos casos. De hecho, el Austria de Viena deberá jugar a puerta cerrada los dos próximos partidos caseros en los que dispute competición europea después de los incidentes en el partido de la fase de grupos contra el conjunto bilbaíno.