RAFA MARÍN
Aquí está el golpe que necesitaba el Levante para el ascenso. Con la colaboración del Nàstic, absolutamente ridículo, sobre todo en defensa pese al resquemor que tenía Luis García por el relevo en el banquillo, el Ciutat vivió su tarde más feliz con una goleada de escándalo a un rival directo que llegaba con la vitola de mejor visitante y se fue eliminado de la lucha. Mortíferos, los granotas se plantaron en el descanso con 4-0, sin haber recibido un disparo e incluso desperdiciando ocasiones para que el set alcanzado en 90 minutos llegara en 45.
Había ganado el Cartagena y se puso por delante el Betis en Irún a las primeras de cambio, pero el Levante no se arrugó. Una demostración de que va en serio con el ascenso antes de visitar Anoeta. No había forma mejor de hacerlo que con una exhibición de intensidad. Llegado el momento de la verdad, la orquesta lució afinada y presumió de solistas brillantes como Rubén, el cerebro, y Juanlu, un cuchillo que sacó una coartada con la que apretar más en su renovación.
Hasta la novedad que más llamó la atención en el once le dio la razón a Luis al instante. Titular por segunda vez consecutiva a pierna cambiada, fue Jorge Pina precisamente el que en un santiamén descosió al Nàstic por el costado izquierdo para que Juanlu marcara el primero, con clase. Castigaba así el Levante a una defensa pírrica que jamás estuvo metida en el partido. En una posición aún más clara que la del gol, Javi Guerra mandó a las nubes el 2-0. Un clásico para el ´9´, que hace difícil lo fácil y viceversa, pero que iba a tenerlo todo de cara para resarcirse.
Por instantes, el Nàstic cogió el sitio y el Levante empezó a jugar con fuego al ceder la iniciativa a un rival que se puso a jugar y a conectar peligrosamente con Jose Mari. Un espejismo. Porque con Rubén carburando y el rival borrado del combate, cada contragolpe era sinónimo de gol. Tal era la debilidad defensiva de los de Luis César, incapaces de frenar la carrerilla de Juanlu, que acabó haciendo el segundo con la colaboración, eso sí, de Rubén Pérez, que se tragó un disparo mordido del andaluz. En pleno vendaval, el tercero, de Pina desde la frontal. Y acto seguido, Javi Guerra el cuarto, remachando una prolongación al segundo poste. Era para frotarse los ojos. Poco Nàstic para tanto Levante. Todo perfecto.
Y llegó un quinto, de Xisco Muñoz, en el primer balón que tocaba. Y un sexto de Jordà. Hasta se aplaudió el del honor. No había partido ya, pero sí Liga y mucho en juego, motivo por el que Luis, que podría haber quitado a algún apercibido, prefirió dosificar a Rubén, ayer y siempre su piedra filosofal.
El Levante marcó seis goles cinco años después
El Levante, que goleó al Nástic de Tarragona por 6-1 en la tarde del sábado, marcó seis tantos en un encuentro cinco años después, ya que la última ocasión en la que obtuvo media docena de goles fue en la campaña 2005-2006, ante el Ciudad de Murcia.
Aquel encuentro se disputó en el estadio Ciutat de Valencia el día 4 de diciembre del año 2005 y el Levante se encontraba entrenado por José Manuel Esnal "Mané".
En ese partido, el Levante jugó con Cavallero, Descarga, Jesule, Alexis, Harte, Ettien, Sandro (Tello, m.68), Diego Camacho, Juanma (Javi Rodríguez, m.76), Riga y Congo (Reggi, m.71).
Congo hizo el 1-0 a los tres minutos y dos goles de Riga pusieron el 3-0 en el marcador antes del descanso. En la segunda mitad marcaron Alexis, Diego Camacho y Ettien.
Al final de aquella temporada, el equipo valenciano logró el ascenso a Primera División.