R. MARÍN
Igualado como mejor equipo de la segunda vuelta junto al Betis, el Levante es el líder indiscutible de la categoría si se toma como referencia el tramo de las 11 jornadas consecutivas en las que está invicto. Y es desde que tocó fondo en Albacete, auténtico punto de inflexión, el Levante sólo ha hecho que crecer. Perdió en casa con el Cartagena, con sensaciones ya de mejoría, y a partir del empate en Vallecas contra un Rayo que entonces mantenía el norte nunca ha dejado de puntuar.
Tuvo días malos, como el de Castellón, y otros regulares en los que se quedó corto para ganar, pero jornada a jornada le ha recortado puntos a todos sus rivales: cuatro a Cartagena y Betis, cinco a un Hércules a la baja y seis a la Real Sociedad y el Numancia. Una remontada que lo deja en disposición de pelear por el ascenso con sus rivales directos a domicilio, ya que salvo el Rico Pérez debe jugar en todos los estadios que aspiran a ser de Primera. La ronda comienza el próximo domingo en Anoeta.
De ahí que se haga especial hincapié en que el Ciutat sea un fortín.
El nivel del Levante está siendo tan alto que no sólo es el mejor en puntos. Ningún equipo ha recibido menos goles en este tramo, tan sólo seis, prácticamente medio por partido. Y sólo Villarreal B y Hércules han marcado uno más. Con una diferencia a favor de + 11 el Levante, único invicto en 2010, también es líder en esta faceta. Números, en definitiva, para dejar de ser un tapado, que es precisamente lo que se consiguió contra el Nàstic, un golpe encima de la mesa para quedarse en una posición inmejorable y rendir visita al actual líder de, la Real Sociedad, con las espadas en todo lo alto. Una cita en la que estará en juego un buen porcentaje de las opciones de ascenso.