EFE
Los cuartos de final de la Liga de Campeones de Europa están en el punto de mira del Sevilla y el CSKA de Moscú, dos equipos que se jugarán esa posibilidad en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán con la ilusión de hacer historia en este torneo. Por ello, la ilusión es máxima y más después del empate a un tanto que se trajeron los de Manolo Jiménez el pasado 24 de febrero del estadio Luzhnikí moscovita, por lo que el 0-0 inicial les favorece.
Jiménez, salvo la baja por lesión del lateral derecho francés Abdoulay Konko, cuenta con todos los efectivos de su plantilla para el choque, incluido sus tres delanteros internacionales, el brasileño Luis Fabiano, el malí Frederic Kanouté y el español Álvaro Negredo, quienes estaban algo mermados por diversas dolencias físicas.
Así, el Sevilla podrá disponer de un equipo de garantías para oponerse al CSKA y además con el apoyo de una afición que prácticamente llenará el estadio hispalense en esta importante cita.
El conjunto ruso, por su parte, afronta el partido sin complejos de inferioridad tras demostrar en la ida que puede plantarle cara al equipo español. Además, llega con la moral alta tras lograr la victoria en la primera jornada de la liga rusa al derrotar en casa al Amkar por la mínima (1-0), con gol en la prolongación del japonés Honda.
Este partido también sirvió para que el joven delantero Alán Dzagóev, de 19 años, siga en su proceso de coger ritmo después de que se lesionara el enero pasado durante la pretemporada en España. Dzagóev, titular indiscutible en el equipo del Ejército ruso, es el jugador con más talento de la plantilla, ya que puede jugar de delantero y mediapunta y es capaz de marcar goles en cualquier estadio.