GUADALAJARA / LUIS ORTIZ
El Ontinyent, en su primera visita al Pedro Escartín, certificó de forma solvente el pase a la siguiente eliminatoria, donde enfrente tendrá al verdugo del Alcoyano. La incertidumbre sólo estuvo en los primeros cuarenta y cinco minutos, cuando el Guadalajara apretó. Los de Carlos Pérez Salvachúa se toparon en dos ocasiones con Rangel, la última con la ayuda del travesaño. A partir de ahí el Ontinyent pasó a la acción, dominó y un remate de Fran Moreno lo paró en última instancia Álvaro Núñez. Minutos más tarde un potente lanzamiento de Javi Rubio se estrelló en el larguero del guardameta local. Los de Aparicio avisaban una y otra vez. El preludio del gol llegó con un disparo de David Torres que rechazó Álvaro Núñez. A la salida de un córner, el cazagoles blanquinegro se adelantó a sus marcadores para anotar el 0-1. En la reanudación el técnico local se suicidó quitando defensas y metiendo delanteros. Rubio, en el saque de una falta, puso el segundo con colaboración del portero, que esperaba el centro y se la tragó. Antonio Moreno recortó distancias tras una jugada interminable que casi desbaratan entre los zagueros y el portero. El Pedro Escartín aún no daba su brazo a torcer. Salvachúa jugaba a la ruleta rusa. A cada ocasión del Guadalajara respondía el Ontinyent con otra. El resultado puso ser de escándalo. Una acción individual de Paco Montañés terminó con un pase hacia Collado, que sólo tuvo que empujar el balón a la red.
El Guadalajara, con un fútbol caótico y anárquico, sólo tiraba de fe para remontar. El desorden táctico abundaba y Rangel completó su actuación al detener una pena máxima en los últimos compases. Al final, el 1-3 significa un golpe de autoridad del Ontinyent, el equipo que con más solvencia ha pasado la primera eliminatoria. Por otro lado, la afición blanquinegra no abandonó a su escuadra y unas 400 almas estuvieron arropando a los de Aparicio.
El Eibar, el siguiente rival
Pese a celebrarse mañana el sorteo, el Ontinyent sabe que se medirá al conjunto armero al ser el único segundo que queda en liza. El partido de ida se disputará en El Clariano, mientras que la temida vuelta será en terreno vasco.