ISMAEL ALGARRA
Con gafas de sol estilo militar, quizás para ocultar el cansancio de un viaje interminable (Montevideo-Barajas-Manises), y tres maletas enormes apareció Christian Stuani por la sala 2 del departamento de llegadas del aeropuerto con unos minutos de retraso a la hora marcada. Allí le esperaba el delegado de la primera plantilla Andrés Garcerá, que lo llevó al hotel NH Las Artes, donde se hospedará hasta encontrar piso en Valencia, y Delia Bullido, la jefa del departamento de comunicación. SUPER compartió con el ‘Matador de Tala’ sus primeros instantes como jugador del Levante. Se mostró ilusionado, capaz de demostrar que su exhibición en Segunda no fue por casualidad. Ya instalado, y tras descansar un poco, contactó con su amigo Nacho González, que el próximo martes se pondrá a las órdenes de Unai Emery tras las vacaciones por el Mundial... pero su futuro es incierto, para que le eche un cable. Confía en tenerlo como rival en el derbi. A Christian no se le escapa ni un detalle de las noticias de sus paisanos. Está al día de la inminente salida de Diego Godín al Atlético de Madrid y espera que Juan Albín, también de su quinta como el futuro central colchonero, no se marche a la Lazio y así puedan verse las caras en el ‘verde’ en la segunda jornada de Liga. Además pidió un deseo: que Gustavo Munúa le siga los pasos. Stuani conoce el interés del Levante por el guardameta. Sus representantes son los mismos. Las próximas horas van a resultar determinantes.
Mañana tendrá un día intenso. Nada más sonar el despertador pasará la revisión médica en la clínica UMIVALE a las 9 de la mañana. Luego firmará el contrato de cesión, será presentado a las 12:30 horas y pisará el césped del Ciutat de Valencia. El dorsal ‘9’ está libre. En el Albacete lucía el ‘18’, pero en Orriols es propiedad del capitán Ballesteros. Luis García quiere tenerlo cuanto antes; será en el entrenamiento vespertino en Buñol (19 horas). Por la mañana también hay sesión mientras que Stuani esté pasando las pruebas médicas. «Vengo con muchas ganas de iniciar el trabajo con el equipo, de empezar este nuevo año, de formar parte de un proyecto que me da la posibilidad de jugar en Primera División. Espero ponerme físicamente a punto rápido porque llego un poco más tarde que el resto de mis compañeros, pero así se ha dado. Tengo mucha fe en hacer un buen año con el Levante. También ayuda que Valencia es una gran ciudad», manifestó uno de los dos delanteros que tenían que llegar.
Quizás la visita al Carlos Belmonte en la primera vuelta supuso el peor partido del pasado ejercicio de los granotas, junto al 2-1 en el Stadium Gal de Irún. Stuani fue el autor del tanto de la derrota (1-0). «Conozco bien a mi nuevo club del año pasado cuando jugaba en el Albacete. Es un honor llegar al Levante y defender esta camiseta en el regreso a Primera», expresó Christian, quien tiene claro que para conseguir la salvación no hay quitar el pie del acelerador. «Sé los objetivos que están planteados. Voy a ser uno más a la hora de aportar, de trabajar. Voy a tratar de dar lo mejor junto a mis nuevos compañeros para conseguir la permanencia», añadió el uruguayo.
Sacrificio, trabajo y humildad
El relevo de Javi Guerra está preparado para responder a la confianza de la ‘cúpula’, pero con los pies en el suelo: «Cuando aterrizo a un equipo siempre digo lo mismo: con sacrificio, trabajo y humildad los goles van a llegar. Nunca apuesto por una cifra». Stuani llega a Orriols con el aval de las 23 dianas en el Elche, únicamente superado por Jorge Molina, el nuevo delantero del Real Betis.