V. LINARES
Se llama Hugo Ferrer, tiene 30 años, es de Castelló y ha desarrollado un proyecto llamado ´IC-Life´ con el que asegura que puede prevenir y reducir las muerte súbita en el deporte. Hugo, además de ser licenciado en ADE, tiene un máster en gestión financiera, un curso de especialización en creación y desarrollo estratégico de empresas innovadoras y, para colmo, es entrenador personal. Su coincidencia con Paco —un ATS de 75 años que ha superado dos ataques al corazón— como usuario de un gimnasio despertó en él hace ya nueve años una inquietud que se ha convertido en una iniciativa que puede ser revolucionaria.
Fue en noviembre de 2010 cuando ´IC-Life´ empezó a caminar. El proyecto era simple pero al mismo tiempo ilusionante. Acudió al Centro Europeo de Empresas Innovadoras y allí le indujeron a diseñar un plan de negocio para desarrollar su idea de sistematizar un método para someter a todos los futbolistas de un equipo (y deportistas en general) a un control cardiológico en tiempo real durante todos los entrenamientos y partidos. ¿Cómo hacerlo? Mediante un dispositivo en forma de muñequera que controle la frecuencia cardiaca en la arteria radial y monitorice toda la información en un ordenador a través de un sistema inalámbrico de antenas. Aquel plan fue presentado a la Catedra INCREA y en el mes de julio de 2011 recibió un accésit.
Desde entonces hasta hoy, varias han sido las empresas interesadas en llevar adelante el proyecto —alguna de ellas ubicada en Sillicon Valley, cuna tecnológica industrial ubicada en California—, dispuestas incluso a poner dinero para sufragar el gasto. Sin embargo, lo que Hugo asegura que necesita son «recursos humanos» para poder plasmar su proyecto y por eso su última iniciativa ha sido presentarse al concurso ´EmprendeGO´ auspiciado precisamente por el Banco BBVA, que a su vez es el patrocinador de la Primera División, en el yacimiento de ´tecnologías inalámbricas´ que depende directamente de Telefónica, empresa que posee a los mejores especialistas del sector.
Dentro de dos semanas se producirá el fallo que concedería a ´IC-Life´ 100.000 euros y todos los recursos necesarios para su desarrollo, si bien, hasta entonces, Hugo ya ha contactado con especialistas en cardiología del Hospital Provincial de Castelló buscando una vía alternativa. Su intención es desarrollar el proyecto aquí en España, aunque la imposibilidad de patentar en nuestro país una propiedad intelectual podría abocarle en un futuro a hacerlo en América.