A. CHANZÀ
El Málaga del jeque catarí Abdullah Al-Thani no cesa en su empeño de fichar a Borja Valero y Bruno Soriano. Pero en el Villarreal no van a dejar salir a cualquier precio a dos de las perlas del equipo durante las últimas temporadas. Y menos, a un club que todavía les debe cerca de cinco millones de euros.
El histórico traspaso de Santi Cazorla el pasado verano por 19 millones de euros abrió una relación comercial que podría seguir este verano. El Málaga se ha fijado en Borja Valero y Bruno Soriano para reforzar al equipo de Manuel Pellegrini. Y es que, en el caso del centrocampista de Artana, su incorporación al conjunto malagueño es un deseo del técnico chileno. Sin embargo, el centrocampista es el ojito derecho del presidente Fernando Roig y, por lo tanto, no dejará irse al jugador a las primeras de cambio. Respecto a Borja Valero, el club andaluz lleva varias temporadas detrás del mediapunta, aunque lo cierto es que de momento no hay ninguna oferta formal por el jugador.
Si es uno, los dos o ninguno, dependerá del Málaga. Roig no tolerará que un jugador de su equipo se marche a un club con el que todavía hay asuntos pendientes. El jeque Al-Thani todavía le debe al Villarreal el importe correspondiente al IVA del traspaso de Cazorla: 3,5 millones de euros más los intereses añadidos, es decir, unos cinco millones. Y en la situación en la que actualmente se encuentra el Villarreal, el máximo mandatario ya ha dejado claro que antes de abrir cualquier negociación habrá que cerrar las deudas contraídas.
Para ello llegó ayer el vicepresidente del Málaga, Abdullah Ghunb. El catarí quiere tratar todos los asuntos pendientes en la gestión del club y las deudas son uno de ellos.