ÁLVARO LOZANO
El Villarreal no va a regalar a sus jugadores a pesar de su descenso a Segunda División. La directiva del Submarino tiene claro que el club no se va a convertir en una casa de subastas donde cualquier equipo va a ‘pescar’ al precio que quiera. El objetivo es hacer 30 millones de euros de caja, por lo que quien quiera fichar a algún jugador del club castellonense tendrá que rascarse el bolsillo. Los 3 millones de euros ingresados por la venta de Diego López al Sevilla son sólo el principio de un verano que se presenta movido, tanto en lo deportivo como económico en el Villarreal.
El siguiente en abandonar el submarino podría ser Nilmar, por el que Internacional de Porto Alegre ha subido su oferta hasta los 8 millones. El futbolista brasileño quiere salir de la entidad amarilla y el Villarreal no lo va a retener siempre que llegue una oferta acorde a su estatus. Fernando Roig se mostró tajante en este aspecto.
Paco Herrera era la primera opción
El actual entrenador del Celta de Vigo era el primero de la lista para entrenar al Villarreal la próxima temporada, incluso antes que firmase el difunto Manolo Preciado. El técnico, que acaba de subir a Primera División con el conjunto gallego, recibió la llamada del club groguet, pero se descartó esta opción al querer entrenar al Celta en la Liga BBVA, como reflejó el Diario Atántico.