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Mourinho cien por cien. Así lo pudieron disfrutar o padecer, según se mire, los representantes de los medios de comunicación desplazados a la UCLA, universidad de los Estados Unidos donde el Real Madrid está realizando la pretemporada. Fuera de micrófonos y en tertulia sobre el mismo césped de uno de los campos de entrenamiento, el preparador luso habló sobre su faceta más personal que futbolística. No hay frases textuales, pero sí ha transcendido parte de lo que el técnico blanco trasladó a los enviados especiales, y en sus comentarios, ´Mou´ hizo hincapié en que se siente maltratado por la prensa. Según él, la crítica es excesiva, en ocasiones injusta, y que sus acciones o gestos no se juzgan igual que los de otros técnicos.
Mourinho también trasladó en la charla que el hecho de marcar claramente las diferencias entre su profesión y su familia le ha pasado mucha factura. Para el preparador merengue, el no acudir a restaurantes de moda que frecuentan algunos periodistas, no le ha ayudado, precisamente, a la hora de que se le valore, en su opinión, con mayor justicia.
Otro de los puntos que más ha sorprendido al portugués, tras dos temporadas en el Real Madrid, es la enorme exigencia que se vive en la ciudad y en el entorno del club. Ni en su época en el Chelsea, en Inglaterra, ni en el Inter de Milán, en Italia, vivió tanta presión por parte de los medios de comunicación, donde se habla menos de fútbol propiamente dicho que en otros países del continente, según su criterio.
Ramos y su «espina clavada»
El defensa Sergio Ramos reconoció ayer que está pasando por un «gran momento personal y profesional», que confía completar con la consecución de una Liga de Campeones, una «espina clavada» en su carrera. El jugador madridista, de 28 años, fue el encargado de atender a la prensa en la Universidad de California en Los Ángeles, y aseguró que, pese a sus éxitos con el equipo y la selección, «en el fútbol no puedes vivir del pasado. Ahora empezamos desde cero».