A. CHANZA
Al final, Cristiano Ronaldo se saldrá con la suya. El culebrón de ´sonrisas y lágrimas´ que ha protagonizado el jugador del Real Madrid en las últimas semanas está a punto de emitir su capítulo final. Ese en el que Florentino Pérez se traga sus palabras y sigue consintiendo a sus estrellas más mediáticas.
El presidente del club merengue no quiere prolongar más la historia. Y la única forma de conseguirlo es mejorando, todavía más, el contrato del portugués, que actualmente estaba cobrando 10 millones de euros netos por temporada.
La idea del delantero es que Florentino aumente en cinco millones sus ingresos anuales. De esta forma, y con quince millones en el bolsillo cada año, Cristiano quitaría de su cabeza cualquier intención de abandonar la disciplina blanca, de por vida. Porque si el máximo mandatario de Chamartín accede a las pretensiones del portugués, este pedirá a cambio que el futbolista concluya su carrera deportiva dentro del club.
Aunque el Madrid todavía no ha precisado en qué condiciones se producirá la mejora salarial, lo cierto es que esta medida supondrá un esfuerzo grande para la entidad. Y un giro de 360 grados en la planificación de Florentino Pérez. Tras su primera etapa al frente del club blanco, el empresario reconoció que uno de sus grandes errores había sido haber tratado como reyes a los Zidane, Beckham y compañía. Sin embargo, lo ha vuelto hacer.
Ya le pasó cuando Mourinho se dejó querer por la Premier League. Lo hizo con la única intención de que el presidente le concediera más poder en el vestuario blanco. Y lo hizo. Este año, el técnico portugués es más que entrenador. Es lo más parecido a un mánager general. Y es que Florentino, al final, siempre cede ante sus estrellas.