ISMAEL ALGARRA
Se antoja larga, muy larga, la primera reunión oficial del Consejo de Administración. Comenzará a las 17:00 y sobre la mesa demasiados temas, muchos más importantes que la asignación de las diversas áreas de trabajo para los nuevos consejeros Víctor Santamaría, Javier Navarro, Vicente Izquierdo y José Tomás. Uno de los aspectos que más preocupa es si sancionan a Savio y Riga, los rezagados tras las vacaciones, aunque primero escucharán a ambos jugadores para saber los motivos de su retraso. No obstante, algunos consejeros estiman que lo ideal es darles un estirón de orejas, ya que en el caso del 10 es reincidente. El ghanés llegó tres días tarde y el italo-brasileño volvió ayer, a primera hora de la tarde, y se puso en contacto de inmediato con la jefa de prensa para saber la hora del entrenamiento de hoy. Joao Areias, agente de Savio, reconoció ayer a SUPER que en ningún momento le ha pasado por la cabeza a su representado cambiar de aires, quedarse en su país, y ni mucho menos abandonar el fútbol como así se ha rumoreado desde Brasil. Lo que es evidente es que su presencia en el derbi está descartada y De Biasi medita ponerle la cruz en algún partido más.
El Consejo también tratará el futuro de muchos jugadores que quieren cambiar de aires como Storari, Viqueira, Manolo, Robusté o algunos que tienen ofertas sobre la mesa como Saúl, Bruno Cirillo, Berson, Álvaro o Riganò. Pero Julio Romero ya ha dejado claro que hasta que no llegue uno de los dos créditos con los que negocia el club con una de las dos entidades financieras inglesas no se tomará ninguna decisión e incluso el propio presidente, aún en funciones, presentaría la dimisión al no poder subsanar las adversidades económicas, pero son conscientes de que no es lo ideal mantener a regañadientes a algunos. La única opción posible es negociar la rescisión y perdonar la deuda, puesto que si las reclamaciones que hay en la AFE al Levante no se solventan, la posibilidad de firmar así como de ceder jugadores está bloqueada.