El retrato del Patronato de la Fundació en el palco de Mestalla pone, por fin, cara a los propietarios mayoritarios del club. Al menos sabemos a quién quejarnos, aunque la grada siempre se girará en busca del sillón presidencial cuando la pelotita se resista a entrar. Esas son las leyes del fútbol. Para evitar el trance de los pañuelos, es obligatoria la sintonía entre los gestores y el cuerpo técnico. Cuando encima de la sintonía, la frecuencia es la misma llegan los éxitos.
Constancia
Llorente dio el primer paso acudiendo ayer a Paterna para hacer efectiva esa unión y explicar en primera persona los últimos movimientos del club. Vamos a dar la confianza necesaria para que se produzca ese deseado consenso, que en principio debe ser fácil, basta que Emery aprenda a escuchar y entienda que los jugadores son el principal patrimonio del Valencia.
Conocimiento
Lo digo, sobre todo, por el caso Angulo. Sus explosivas declaraciones en estas mismas páginas demuestran un resentimiento innecesario. Ese desasosiego, tan cercano en el tiempo, hay que arreglarlo por vía de urgencia.
Fernandes
¿Por qué sigue cuando todos sus compañeros, el entrenador y el presidente saben que se quiere ir?