Definitivamente la afición valencianista pasa de los agoreros del pesimismo. He asistido indiferente al despropósitos de como se la han gastado los voceros del simplismo durante toda la semana para asegurar y perjurar que Villa no estaría a punto para mañana y que en caso de estarlo no debía jugar. En cambio la mayoría de los que se han rascado la buchaca para ir a Mestalla están convencidos que el Guaje jugará. Así que se lo hagan mirar algunos, y en especial los que intentan marear al presidente Llorente, que tuvo la clarividencia de poner orden en el club tras el puente festivo. En SUPER, como no podía ser de otra forma, hemos mantenido que al final quién decidirá si entra en la convocatoria será Emery, porque Villa está y hará todo lo posible para enfrentarse al Barcelona. Y por cierto, no encuentro ningún motivo para que el asturiano no se suba el autobus del equipo si el médico da el visto bueno para su convocatoria. Lo otro es seguir unos intereses bastante alejados de Mestalla.
Chupetear
La grosería de Maradona tras la justa clasificación de Argentina para el Mundial de Suráfrica demuestra, una vez más, que ser un magnífico futbolista en el terreno de juego no va unido a ser una persona centrada. El mejor entrenador siempre es el que huye del protagonismo.