Para que luego digan que el buen ambiente en el trabajo no influye en el rendimiento laboral. Ahí está para demostrarlo una vez más David Navarro, la ´bomba´ del Valencia, que parece otro tras su periplo mallorquín. Su vuelta a Mestalla coincide con su gran estado de forma y su madurez futbolística. El mérito es todo suyo, pero la unidad del vestuario actua como incentivo. El gol de la victoria ante el Málaga lo hace más visible ante los focos, pero se ha convertido en un baluarte defensivo junto a Dealbert, uno de los éxitos de mantener la portería a cero. Además, Navarro es la expresión máxima que la política de cesión es adecuada cuando un jugador no tiene minutos o la confianza del entrenador. Visto el ejemplo, es cuestión de aplicarlo con el mismo criterio a Michel o Jordi Alba. Seguro que los jugadores y el club salen ganando.
Senado
La mejor que pueden hacer los jugadores experimentados del Valencia es de consejeros de los más jóvenes. La idea que Marchena, Villa, Vicente, Albelda, Baraja y César hagan ese papel es acertada. El sexteto podría dar más de una clase magistral de lo vivido dentro y fuera de los vestuarios. Canalizar esa maestría es una ventaja.
Mestalleta
La marcha del filial es el fiel reflejo de lo mal que se han hecho las cosas en la escuela de Paterna. Hay problemas más urgentes que atender en el club, lo sé. Pero por favor que alguien ponga remedio lo antes posible y que de verdad se convierta la Ciudad Deportiva en una factoría de jugadores. La reconversión es una necesidad.
Condenado
Es cínico alegrarse de los males ajenos (y muy poco recomendable en el oficio), pero las seis derrotas del Liverpool en los últimos siete encuentros han costado a Rafa Benítez muchas críticas de la prensa inglesa. Aquí al que se atrevía a lo mismo le retiraba el saludo. ¿Hará lo mismo ahora? En cualquier caso parece que ya prepara el camino para recalar en el Madrid.