Es difícil, muy difícil que Villa esté el sábado para jugar. Lo que tengo claro es que por él no va a quedar, pero forzar tampoco es bueno y ahí la última palabra la tendrá el cuerpo técnico, previa consulta al doctor Candel. En cualquier caso, es un buen momento para comparar la motivación y el compromiso del Guaje con el Valencia, y al mismo tiempo recordar la sarta de sandeces que se dijeron este verano sobre el ´7´ blanquinegro. Incluso se atrevieron a decir que el Valencia impedía la progresión del jugador por no dejarlo marchar al Real Madrid o al Barcelona. Alguno de aquellos tendría que haber estado ayer en Paterna para comerse su sandez, pero para esos su gran visión del fútbol mundial termina en la Castellana…
Arrogante
… O en la Diagonal. Cada día se comprueba que Laporta es un lastre para el Barcelona. Un club es grande cuando gana títulos en el césped. Y lo mejor que puede hacer un presidente, cuando su equipo tiene el reconocimiento general, es saber gestionar eso con humildad. Pero el aire chulesco y prepotente que lleva puesto Laporta desde hace meses, me recuerda a esos grises mandatarios que tuvo el Valencia en los finales de los setenta y principios de los ochenta, sólo preocupados por mantener su poltrona, incluso a costa del populismo barato.
´Units´
La visita del Barça es la excusa apropiada para rescatar aquel espíritu del ´Units´ que lanzó SUPER a mitad de la temporada pasada y que tantas satisfacciones nos dio, incluido aquel meritorio empate a dos ante los de Guardiola. El club está en muy buenas manos, pero percibo un nuevo intento (interno y externo) de hacernos otra vez daño, así que recuperemos la ilusión. Sólo lamento que a uno de los tres comensales donde se parió aquel lema se haya borrado para atender otras hipotecas más perentorias.