Anoche se habían vendido más de 25.000 entradas, que junto a los que las comprarán durante todo el día de hoy se asegura un buen aspecto en Mestalla, superando con creces el desolador paisaje que ofrecía el estadio ante el Génova y el Slavia de Praga. Una vez más, la afición valencianista ha respondido al llamamiento del club, que ha sabido reaccionar ante la falta de atracción levantada en esta primera ronda de grupos de la Euroliga. Ese es el gran activo del Valencia que nadie podrá destruir, ni dividir. Seguro que para el día de Reyes ante el Deportivo no hará falta el llamamiento, entre otras cosas porque les hurtaron la asistencia a su localidad en aquel famoso partido de vuelta del monedazo al asistente de Megía Dávila, el árbitro de entonces que ahora trabaja en el Real Madrid. Tiempo habrá, pero sin duda el sorteo de la Copa deja un cuadro muy sugestivo hacia la final, porque luego en cuartos esperará el Barcelona o el Sevilla.
Acicate
Las rotaciones serán obligadas, Silva por lesión y Villa por sanción, la base del equipo saltará al campo con la obligación de ganar sí o sí. Moyà vuelve a la portería para ganar minutos y confianza, así que necesitará un plus de apoyo. Al igual que Joaquín, que será el amo de la banda derecha para demostrar que todavía le quedan muchas cosas que decir. Además con el morbo de ver en el mismo once al gaditano y a Pablo, que puede salir de mediapunta en el puesto del mago de Arguineguín. Y arriba veremos si la apuesta de Emery es por Zigic o Miku. El serbio, que sobre el papel sería el titular, puede dejar el puesto al venezolano, al que club debe exhibir para una posible cesión en el mercado de invierno.
Zoco
El bazar del frío lleva camino de convertirse en una feria persa. Aunque el Valencia precisa más vender que comprar, si una perla o joven promesa se pone a tiro debe aprovechar la ocasión. Los grandes equipos hacen eso en el mercado de invierno, mientras en silencio planifican con criterio la próxima campaña. Y en esas estamos, atendiendo con educación a los buscadores de fortuna, pero con sigilo cazando piezas mayores.