JOAN CARLES MARTÍ
La conexión entre el Valencia y la Argentina futbolera viene de lejos. Mestalla siempre acogió como suyos a los jugadores que cruzaron el charco y, salvo contadas excepciones, los argentinos fueron muy agradecidos. El Chori Domínguez es el último y estuvo muy bien asesorado cuando dijo que querría ser como Kempes. ¡Ojalá! La ilusión la tenemos todos, hasta el presidente de la Generalitat, que aprovechó el tradicional encuentro navideño con la prensa para interesarse por el nuevo fichaje blanquinegro. «¿Qué tal el Chori?¿Es enganche o no?», preguntó Francisco Camps nada más ver el corrillo de Paco Nadal —primer director de SUPER—, Luis Motes, Julio Insa, Chente Oliver y Juanma Doménech, al que se unió el conseller de Sanidad, Manuel Cervera, otro gran valencianista. El jefe del Consell demostró que está muy al día de la actualidad del Valencia por el único periódico deportivo pensado y hecho en Valencia y que espera, como todos, una gran temporada.
Parón
El Valencia llega a fin de año con la paz propia de la época en todas las parcelas, una buena noticia. El equipo está donde toca, la plantilla responde a las expectativas y la directiva intenta apagar todos los incendios heredados. Los equipos grandes, como el de Mestalla, deben acostumbrarse al equilibrio social y deportivo. Sólo desde esas premisas se puede volver a estar entre los mejores. Las cortas vacaciones de invierno van a servir para cargar las pilas, porque enero va a ser decisivo en las tres competiciones y espero que para templar el ánimo de algún pinchaúvas.
Entrega
Paco Nadal se enteró, con dolor, durante la recepción en el Palau de la Generalitat del repentino fallecimiento de Javier Ormaechea, un señor de Valencia, que en su última etapa estuvo vinculado al Levante UD como Relaciones Externas. Cuando su agitada vida le llevó a vivir a Mallorca, coincidí con él en un desplazamiento del Valencia a la isla y fue todo atención, igual que una de mis últimas asistencias a Orriols, cuando se podía ir. Ormaechea entendió que el Levante UD necesitaba cariño y respeto, por igual, para salir del pozo. No sé si los nuevos ejecutivos que se avecinan entenderán su testamento.