Mientras el Valencia se esfuerza en mejorar su imagen entre nosotros y lo intenta allende las fronteras del valencianismo, llega Miguel y se carga toda la estrategia. Un jugador pseudoprofesional como el portugués es una bomba de relojería para cualquier director de mercadotecnia. En las tiendas del VCF está la camiseta del luso junto a las de Villa, Silva, Mata, Pablo, Albelda y la del Chori, tan ilusionante. Todo un contrasentido. Ya sé que tiene contrato en vigor y que estaba de vacaciones, pero toda Valencia ha vivido en primera o tercera persona las salidas nocturnas de Miguel. Y dan miedo. Me habían hablado mucho de la panda que nunca se despega del jugador, y nunca le di pábulo hasta que coincidí con ellos una noche tempranito en un restaurante a la hora de cenar. Entonces entendí todo. El entorno de un futbolista es decisivo en su rendimiento y el portugués está a años luz de ser un ejemplo a seguir.
Expulsión
Ahora vendrá algún mojigato, tan dado a lecciones gazmoñas, para recordarnos que la vida privada de los jugadores es sagrada y que hay que juzgarlos por su rendimiento en el terreno de juego. Me importa poco indagar en asuntos personales, pero cuando un futbolista como Miguel, que cobra una pasta gansa, que visita hospitales infantiles en el nombre del Valencia y que luce la camiseta y el escudo del equipo por el mundo, entonces lo mínimo que se le debe exigir es un comportamiento adecuado. Cualquier empresa ya hubiera largado a Miguel —y a otros caraduras que todavía quedan en la plantilla—, con el correspondiente despido procedente. Así que ese es el camino Llorente, y si se atreve que denuncie al club a magistratura. Ese juicio seguro que está ganado.
Oé!
También hay buenas noticias. Ahí está la canción de los Bajoqueta Rock al Valencia. Cuando oyes su ´València Experiment´ te sube la moral. La banda de Riba-roja ha conseguido una letra y música pegadiza, moderna y actual. Muy de nuestro tiempo, como quiere el gurú del marketing del club. Yo si fuera él, la pondría de sintonía por los altavoces de Mestalla antes de los partidos.