Seguro que es la envidia del gremio. Mientras la mayoría de sus colegas se lamenta de la larga lista de lesionados en sus filas, ahí está el técnico del Valencia con toda la artillería a punto para la recta decisiva del curso. A los Villa, Silva, Mata y Pablo se unen para el partido de mañana en Gijón el motivado ´Chori´ Domínguez y el recuperado Joaquín, más las alternativas en defensa de Marchena, Dealbert y Alexis. Sólo hay que lamentar la parada obligada de David Navarro y los problemillas que arrastra Albelda. Es el momento del entrenador, todos los focos están pendientes de él y es la ocasión para que demuestre sus alternativas y la capacidad de dosificar a la plantilla. Por cierto, Unai, ahora que intentas romper con esos que se alegraron de la eliminación de la Copa, quiero que sepas que el valencianismo necesita algo más que terminar terceros; ganar la Euroliga debe ser el objetivo.
Desenfreno
Llorente se vino arriba en Ayora. Seguro que se contagió de la euforia de los más de 500 seguidores que celebraban las Bodas de Plata de la peña valencianista. El presidente, que mide sus palabras para evitar todos los charcos que tiene y los que le ponen, pronosticó un final de temporada con sorpresa. Supongo que se refería a la parcela deportiva, porque las otras parcelas continúan sin venderse y esta es la hora que todavía no ha entrado ni un décimo a la caja del club. Todo son gastos, porque parece que nadie es capaz de generar un ingreso, y eso que el Valencia tiene los ejecutivos mejor pagados del fútbol mundial.
Conocimiento
Martín Queralt habla del VCF y tiembla primero el Palau y luego Bancaixa. La verdad es que todavía nadie entiende qué hace fuera del club o de la Fundació. Bueno, a lo mejor se prefiere tener al lado a los de la ´cabotà´ a cambio de pases VIP, que a personas instruidas. El profesor reclama que salgan fuera de la Fundació VCF los consejeros, y parece razonable, pero primero que expliquen, al valencianismo en general y a los accionistas en particular, los tejemanejes conocidos y los otros, como los problemas que hay para que el alto funcionario correspondiente de la Conselleria de Justicia y Administraciones Públicas firme la inscripción en el Protectorado de Fundaciones.