Puedes quedar en tablas con cualquier equipo por las circunstancias del juego, pero nunca con esa imagen de pasota como la de anoche. El Racing tuteó al Valencia en la segunda parte e incluso puso en más de un compromiso a Moyà, que estuvo acertado. Cierto que el once era obligado, pero la calidad blanquinegra era muy superior a la cántabra. No sirve la excusa de las bajas porque se supone que cualquier suplente de Emery sería titular indiscutible en Santander. Algunos no acaban de dar la talla y mientras el valencianismo se vuelca con el equipo, reciben una bofetada tras otra.
Urgencia
No sé cómo ni por qué, pero al Valencia siempre le entra la ´pájara´ en el momento más inoportuno. El equipo parece como fundido físicamente y sigue despistado tácticamente. Esa especie de ruleta rusa a la que nos estamos acostumbrado en los últimos partidos es muy peligrosa y ahora no estamos para ninguna broma. O el Valencia espabila inmediatamente —todos, jugadores y cuerpo técnico— o hacer números no servirá de nada.
El ´56´
La botella medio llena la representa Joel, un canterano que demostró que al menos tiene ganas de triunfar en el Valencia. Estuvo bien, sereno y se le vio un gran potencial físico.