Florentino anda buscando sustituto para Pellegrini. El ser superior de los madriles tiene decidido cargarse al ingeniero («¡Fuerza Chile!») si persiste la pertinaz sequía de títulos. Guardiola motiva a sus campeones con un vídeo sobre la trágica búsqueda sin éxito del alpinista Iñaki Ochoa de Olza por 15 compañeros, perdido en el Himalaya; mientras el preclaro Laporta aprovecha el trampolín futbolero para lanzarse a la política con la red de las Seis Copas. Aquí, como somos más nuestros, Emery no sólo coloca a Fernandes de inicio, sino que es incapaz de cambiarlo en 90 minutos. A este paso veo a Llorente haciendo Bikram Yoga, la última moda antiestrés entre los más famosos, que consiste en una serie de 26 posturas, a 42 grados y 40 por ciento de humedad. Para el lunes que viene ante el Racing conviene que vaya ensayando el ´Pranayama´, la más recomendada para mantener respiraciones largas y profundas, así como muy fácil de practicar en el palco sin necesidad de molestar. Comienza con los brazos flexionados, pegados al cuerpo, y las manos unidas bajo la barbilla y termina subiendo los codos.
Penitencia
Fernandes sólo volverá a vestirse la camiseta del Valencia bajo la responsabilidad de Unai Emery. Esa es la presión de los equipos grandes y si quiere renovar debe castigar al portugués. Así de fácil lo tiene. Pero vamos a ver si el entrenador se atreve con Marchena. Su insolencia en el Calderón descolocó tanto al equipo que le costó el partido, así que aunque muchos palos se los ha llevado el luso con razón, el capitán debería avisar al entrenador cuando entra en periodo de ciclogénesis, aunque debió reprimirse precisamente el día que su palitroquero intentó hacer las paces con el ´presi´.
Compostura
El vergonzoso asunto de los pases de Vicente Sanz, el ´padrino´ de RTVV denunciado por abuso sexual, destapa el poco criterio profesional del VCF para gestionar la joya de la corona de Mestalla, su palco. De hecho, cada vez se parece más al de la ominosa época de Soler. Unos para la pandilla de Gandia por aquí; otros para los que me han sacado de apuros por allá; y para los cobistas por acullá. Un poquito de orden y criterio.