Mi particular parte de incidencias fallero es, de momento, una ´petardà´ callejera en el antemuslo de la pierna izquierda y una ´pilotà´ en el centro mismo de la frente en Pelayo. De la primera tienen culpa unos padres torpes que dejan a sus hijos tener la mecha encendida en medio de la multitud. Y de la segunda, un ´carxot´ impresionante y certero en la segunda partida de la final del Bancaixa. Una bobada comparado con lo que pasa en Mestalla, pero que ratifica mi teoría del tuerto. Nunca creí en los cenizos, aunque Juan Soler me despertara la convicción, así que no nos pasemos de quejicas para afrontar lo que viene con desenvoltura. En el fútbol no hay milagros y mucho menos en el necesitado Valencia. Vamos a darnos una tregua hasta la vuelta del Werder Bremen, porque si el equipo fue capaz de plantarle cara con diez en casa, en igualdad de condiciones se debe ganar. Quitando de los centímetros de altura de sus defensores, los hanseáticos no demostraron en ningún momento ser invulnerables.
Discusión
Ha generado controversia la capitanía de Miguel. Se cuestiona el brazalete del portugués por su poca actitud ejemplarizante en el club. Sin duda que el luso no tuvo la culpa de la última derrota y sólo obedeció las indicaciones de Emery, que ante la baja de los capitanes titulares y la negativa de Albelda, decidió entregárselo al segundo más veterano de la plantilla. Un criterio un poquito pusilánime, porque por la misma regla de tres pudo elegir otro. Pero, en este caso, Miguel no es el centro de la polémica.
Fundamental
Lo realmente importante es la baja de Albelda. Nadie discute ya el equilibro y seguridad que da al equipo y por lo que parece estará en el dique seco como mínimo tres semanas, precisamente las más decisivas del curso.
Revulsivo
Por contra, parece que Villa será titular en Alemania, la mejor noticia de los últimos días y que al menos invitan al necesario optimismo para sentenciar la clasificación.