Primero ante el Atlético de Quique Flores, un conjunto que cae muy simpático en la brunete mediática porque casi nunca gana nada. Y luego en semifinales el Liverpool. Un equipazo, un clásico inglés que algunos bisoños descubrieron cuando llegó Benítez. ¡Viva el fútbol! Al Valencia siempre le han ido mejor los rivales de enjundia, así que abróchense los cinturones para asistir un mes de abril memorable.
Ocasión
Los cuartos de final de la Euroliga se han puesto muy guapos, y aunque falta la celebre sintonía de ´Champions´, debe convertirse un objetivo declarado del Valencia llegar a la final para ganarla. Sin miedo, ni rodeos, es la hora de recuperar el prestigio continental perdido y la ocasión es única. aprovechémosla, con la debida seguridad, que es muy posible estar en Hamburgo.
Esperanza
Está bien el subidón tras el sorteo europeo, tras el tremendo sufrimiento y desgaste del jueves, porque el estado de ánimo condiciona una barbaridad la marcha del equipo, las decisiones de la cúpula directiva y sobre todo ilusiona al entorno. Aunque no hay que descuidar la Liga, con las visitas seguidas del Almería y Málaga.
Compromiso
El duelo de mañana ante los ex de Emery debe servir ya para recomponer la defensa. Bien cubierta la portería y con las locuras de los ´xiconiuos´ arriba, el Valencia necesita serenidad y equilibro en la zaga y el centro del campo. Hay lo que hay, entre unas cosas y otras, pero se debe exigir al técnico que busque la mejor solución, ese es su trabajo.