No pudo ser. Cuando el Pamesa ganó su primer título (Copa del Rey, 3 de febrero del 98), el Valencia doblegó al Madrid en el Bernabéu (1-2). Hoy hay que empezar felicitando al Power por su gesta en Vitoria, que nos trae la Euroliga el curso que viene, un auténtico lujazo. Gracias a los jugadores, a Neven Spahija, a Paco Raga, Vicente Solá, la familia Salvo y a Juan Roig.
¿Qué pasa?
Nos hemos pasado semanas quejándonos de la defensa de circunstancias y confiando nuestra suerte a los ´xiconiuos´. Pues anoche, y van unas cuantas, no fueron decisivos, en cambio la zaga se comportó. El Madrid, que no mereció llevarse el partido, hubiera sufrido más si Silva, Villa, Mata o Pablo tuvieran más tino. ¿Y si entra el zurdazo del canario que fue a la escuadra?
Trabajadores
Joaquín y Vicente, que venían de jugar bien, tampoco pudieron arreglarlo y al final se perdió casi por deméritos del Valencia, aunque para ser justos hay que reconocer el gran trabajo de los Maduro, Alexis y Albelda, y de César como siempre.
Balance
Tras la amarga derrota ante el Real Madrid, el Valencia sigue tercero pero no ha ganado en el Bernabéu, ni en el Nou Camp, tampoco en el Calderón, menos en Riazor y ni en el Pizjuán. Para hacérselo mirar, como mínimo.
Recompensa
Llorente tiene su parte alícuota del éxito del Pamesa/Power, sobre todo cuando eligió entre Spahija y Scariolo. Ahora toca hacer lo mismo en Mestalla.