Lo reconozco. Asumo mi equivocación. He intentado por tierra, mar y aire evitar el fuego amigo. He hecho lo imposible para que nos centráramos en lo importante, que es amarrar la ´Champions´, e intentar unir para evitar las divisiones. Pero es inútil remar contracorriente. El valencianismo quiere saber si Unai Emery seguirá de entrenador la próxima semana, incluso si quedamos terceros. No existe división porque hay una clara mayoría muy contraría a su renovación, pero como las minorías merecen todo el respeto, también hay aficionados partidarios de su continuidad. El debate es enriquecedor, porque seguro que unos y otros quieren lo mejor para el Valencia, por eso es admirable la tolerancia con la que exhiben unos y otros la defensa de sus argumentos. Basta entrar a la web de SUPER para comprobarlo. Una demostración admirable que todos quieren lo mejor para el club. Mi abuela me enseñó hace años que ´si sens a un, té raó; si sens a un altre també. Sis-cents i sis-cents, mil dos-cents´.
Esfuerzo
Seguro que los rectores del Valencia reflexionan sobre la sincera opinión de la afición, pero en cualquier caso la decisión está en su tejado, digo en la del Consejo de Administración, instancia última que deberá asumir la decisión, estudiados con rigor los pros y los contras. Y ahora, con su permiso, voy a intentar aclarar que, con independencia de la opinión de cada cual, lo mejor es dejar pasar los cinco partidos que quedan para llegar a una conclusión definitiva y positiva. No pido que cambie de opinión, ni que se sume a la tendencia en la que no cree, sino que mientras nos juguemos volver a la elite europea, miremos más por el interés colectivo, que por el de nuestra afirmación.
Regeneración
Hay muchos motivos para ilusionarse. La planificación deportiva existe, hay una apuesta clara por construir una auténtica fábrica de jugadores en Paterna, y además seguro que los futbolistas que se quedan serán los más motivados y los dispuestos a engendrar un verdadero equipo con hambre para volver a ganar títulos. El Valencia necesita recuperar aquellos ´rufetes y angulos´ que daban todo en el campo por el escudo.