Aquello me provocó una regañina del ´mestre´ García Candau, la indignación de un vecino de Nules y la sorna de la parte noble del Madrigal. Ahora que en la meseta interior han dejado claro que se puede ser muy español y desear que el Inter elimine al Barça, el valencianista aspira a que el ´submarino´ esté de mitad tabla hacia abajo, y viceversa, supongo. Que nadie se rasgue las vestiduras porque eso es lo normal. Lo contrario, la vergonzante y artificial fraternidad de estos años, es grotesco. Las fobias pacíficas de las aficiones son la salsa del fútbol, y el Villarreal ha pasado de la indiferencia a la antipatía. Que se la apunte quién se pasó de frenada.
Motivación
Con el feliz objetivo conseguido, el Valencia comparece en Vila-real relajado y con los mundialistas al amparo. Eso que podría constituir una desventaja, será todo un incentivo. Emery ha anunciado que quiere ganar los dos partidos que restan, al igual que algunos jugadores cuestionados. Para ello el escenario de esta noche es impecable.
Alivio
Para mitigar ese mal bipartidismo futbolero que nos invade, hay que volverse con los tres puntos.