Llorente acertó cuando hizo la vida imposible a Rafa Benítez para que se largara al Liverpool. El madrileño lleva gastados desde que salió de Mestalla, a falsa lágrima viva, 265 millones de euros en 105 jugadores, sin duda todo un récord mundial. De quedarse aquí, con ese ímpetu derrochador, hubiera contribuido más a esa bancarrota que ya se deslumbraba entonces en el club. Cierto que ha ganado con los ´reds´ una ´Champions´ y llegó a otra final de la Copa de Europa, pero eso es secundario entre los visionarios del fútbol actual, preocupados porque los entrenadores diluyan su personalidad en la del presidente. En el fondo, todos ellos pretenden emular a Berlusconi y dictar las alineaciones. Con Emery ganamos más equilibrio presupuestario y encima está dispuesto a entrenar al Valencia que le pongan, con Villa o sin él, con Silva o con el Chori, y así hasta el infinito, porque no tiene ninguna oferta mejor, ni de la Premier, creo. Hay que agradecerle el gran esfuerzo que hace por quedarse entre nosotros, en vez de huir a un destino más apacible. Esa ilusión será recompensada, seguro.
Pusilánime
Hace tiempo que sostengo que Emery es el mejor, quizás el único, entrenador manejable para Llorente. Y como el presidente es el mejor que puede tener el Valencia en estos momentos, apliquen la propiedad transitiva. En estos momentos, el preparador vasco podría figurar muchos años en el cuadro de honor del empleado del mes. Con un poco de suerte, podemos hacer que pase de liderar la lista de entrenadores aguacate —esos que están verdes—, a un técnico de ´Champions´ de verdad, pero sin la envenenada vanidad de Benítez. Ahora sólo falta que recomponga la paz en su cuerpo técnico y se deshaga de algún mamporrero para ganar un poquito más de credibilidad entre el valencianismo.
Transparencia
Despejada, por fin, la continuidad del banquillo, estaría bien que algún valiente de esos que cobra tanto saliera al escenario y nos informara de qué va a pasar con Villa, Silva, Mata, Pablo, Baraja, Marchena, Joaquín, Zigic, Miguel, Fernandes, Banega… Eso si no es mucho molestar.