Vamos a ver si consigo explicarme bien. Supongo que a estas alturas del partido ningún valencianista ignora que el club está en una situación económica tan grave, que si no se hubiera vendido a algunos jugadores, seguramente estaríamos lamentándolo todavía más. Pues partiendo de esa variable suficientemente contrastada, eso que llamamos el entorno, sigue dale que dale con algunas imprecisiones, en la mayoría de los casos por omisión. Concretando, que es gerundio, Juan Mata, mejor dicho su padre y representante, tiene todo el derecho del mundo, en este caso incluso más como progenitor de un campeón del mundo, para reclamar una mejora para el futbolista, que seguro se merece. Pero el Valencia hace tiempo que ha dejado de plegarse al primero que pasa por sus oficinas en plan salvador de no se sabe qué. Además en el caso que nos ocupa, el futbolista tiene contrato en vigor y está llamado a ser una pieza clave del nuevo equipo. Así, que presiones de ese tipo, las mínimas, porque hablando se entiende la gente.
Argumento
Y ahora pasemos a Marchena. Repito que la obligación del Valencia es velar por sus intereses y si llega una oferta por el futbolista a un año que caduque su contrato, y ante su más que improbable renovación, se debe traspasar. ¿O resulta que el papel de Marchena, o su juego, es mucho más esencial que el de Villa o Silva? Un poquito de por favor. El sevillano está muy cerca de vestirse de amarillo, aunque la negociación no ha empezado, y puede fichar por el Villarreal o no. En cualquier caso, la aportación de Marchena en los dos últimos años ha sido más bien de aprobado raso, y sus dos puestos (central/centrocampista) han sido convenientemente reforzados. Menos tragicomedias.
Puntería
No todo lo hace bien el Valencia. Su vecino, el Llevant, ha demostrado que tampoco hace falta tener dinero para ser creativo. Su campaña de captación de abonados es muy buena. Vean el video en la web de SUPER.