El domingo vimos el estreno soñado de Soldado, con golito incluido, y hoy está previsto que sea el de Aduriz. Estos bolos veraniegos son como unos ensayos generales, así que está bien que vayamos viendo cómo se desenvuelven los nuevos. Del valenciano lo sabemos casi todo. Sus prometedores inicios en el Don Bosco, su marcha a la cantera del Madrid por falta de una buena red de ojeadores blanquinegros y su posterior ascenso y marginación en la casa blanca. Sin embargo, del donostiarra sólo tenemos la referencia de sus últimas dos temporadas en Mallorca y su buen aval por parte de los técnicos. Mientras que Soldado es un ´9´ clásico, o sea, un arma letal dentro del área rival, de Aduriz sabemos que juega muy bien de espaldas y que es un especialista en abrir muchos espacios en la defensa contraria. Por tanto los dos pueden, y deben, ser complementarios.
Valoremos
Hablemos de Alcácer, la perla valencianista. Es evidente que con Soldado y Aduriz tiene muy difícil jugar en el Valencia. Es más, sería muy poco inteligente tenerlo sólo para entrenar. Su juventud y su progresión indican que lo mejor es cederlo a un equipo donde sume minutos. Y preferentemente en Segunda o si pudiera ser en Primera. El Villarreal B lo quiere. Una opción estupenda en un club donde, si no existe presión en el primer equipo, ya me dirán en el filial, aunque practica un buen fútbol. Pero ahora se añade el Levante. Me gusta más el conjunto granota, porque ahí sí vivirá la fuerza de la permanencia y conocerá la competitividad de la Liga de las Estrellas a sus 17 años. Encima le permite estar en casa y muy controlado. No sé qué pasará al final, pero si hay que elegir lo mejor para Alcácer, el equipo vecino es una opción interesante.
Sin excusa
Emery está en su papel cuando le da un toque de atención a Banega, tras su impresentable acción del domingo. El argentino dispone de unas grandes cualidades, pero se le va la olla. Futbolistas así interesan poco.