No busque explicación, porque no existe. Podríamos pensar en la visita de la Curva Nord a Paterna, en la confirmación en primera persona de la marcha del técnico o en la presión del entorno. Pero cualquier argumento es anécdota. El Valencia de Emery/Braulio es una montaña rusa. Sube y baja; baja y sube. Anoche tocó la cara, como podía salir cruz. Sin embargo, siendo justo, hubo varios elementos que contribuyeron a la terapéutica goleada. El más determinante fue Canales. El cántabro es la calidad que nos faltaba. Tiene profundidad, criterio y solvencia. Demostró que debe jugar el jueves.
Notable
Además Canales combina muy bien con Parejo, Jonas, Feghouli y Soldado. Esa es la otra buena noticia. El ataque valencianista estuvo tan suelto que estaba a años luz del partido de cuatro días atrás. El centro mostró equilibrio con Albelda y Parejo; mientras que Ricardo Costa le dio mucha seguridad a una defensa que andaba muy despistada. Para rozar el notable, Jordi Alba y Barragán fueron las alas necesarias.
Conexión
Estando muy cuesta arriba la eliminatoria ante el Atlético, nadie duda de que si el Valencia sale el jueves como ayer, no sólo hay partido, sino que la remontada es posible. Así lo entendió la exigente y emotiva grada de Mestalla, que siempre está cuando el equipo más lo necesita.
De ´9´
Junto con Canales, la figura volvió a ser Soldado. Un goleador nato que también juega para el resto. Sus pases en corto y su repertorio de asistencia fue una auténtica sinfonía. ¡Cuánta falta nos hacía! Con las ganas y la calidad en el campo, el Valencia puede llegar lejos. La cuestión es no inventar.
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