Antes del partido, Llorente tiene una cita importante en la tradicional Convención de Peñas. El discurso del presidente ante los representantes del pueblo valencianista debería ser el más importante del año. Liberado tras la falta de pruebas, el mandatario blanquinegro sale reforzado, pero al mismo tiempo con una responsabilidad suplementaria. Esta en sus manos que la entidad cívica más importante de los valencianos lidere un cierto rearme moral de la sociedad. Esta crisis se está llevando por delante muchas cosas, por eso el Valencia está obligado a ser un ejemplo de transparencia, trabajo y solidaridad. El encuentro benéfico a favor de las localidades afectadas por los incendios es el camino acertado, después de rescatar un club que lo habían llevado a la quiebra los que ahora se esconden en el anonimato.