Cuatro bolas de partido, cuatro bolas de medalla de oro o de plata. Eso es lo que dejaron escapar ayer David Ferrer y Feliciano López en la semifinal de dobles ante Llodra y Tsonga. Un duro palo para ambos, pero del que hay que sobreponerse sí o sí para pelear por el bronce y el último cajón del podio. Seguro que no olvidarán la oportunidad perdida de medirse a los hermanos Bryan en la lucha por el oro, pero ya es pasado e incluso a veces un bronce en tenis sabe mejor que una plata por aquello de acabar ganando la competición. Ferrer, además, tiene la oportunidad histórica de poner la guinda a su mejor año con una medalla olímpica y seguro que no la deja escapar. Este año ha ganado cinco títulos, ha roto su barrera en Roland Garros y en Wimbledon llegando a semifinales y cuartos respectivamente y no habría mejor colofón que un podio en Londres y además en dobles, una disciplina que ha estado en un segundo plano en su carrera.
dobles mixto
la corazonada de corretja
El capitán del equipo español de Copa Davis, Álex Corretja, no tardó en hablar públicamente para felicitar a Ferrer y Feliciano tras su clasificación para semifinales en dobles y de paso colgarse una medalla por haber sido quien apostó por esa dupla. Entre otras cosas, dijo que «era una puesta difícil y arriesgada, pero creí oportuno que la pareja de David fuera Feliciano y más en esta superficie. Tenía la corazonada de que podían hacerlo bien». A falta de ver cómo queden hoy, está claro que le salió bien la apuesta, pero ya puestos a hablar de dobles y al margen de corazonadas, podía haber explicado también el porqué de la elección de una pareja mixta que finalmente no podrá competir al no tener ranking suficiente. ¿O quizá espera que sea Arantxa Sánchez Vicario la que cuente por qué eligieron a Maria José Martínez en lugar de a Nuria Llagostera?. Ahí se perdió una posible medalla y nadie da la cara por ello.
mireia belmonte
otra plata para la historia
España suma ya tres medallas en los JJOO y dos de ellas se las debe a Mireia Belmonte, una nadadora que ha sufrido críticas por su falta de resultados en las grandes citas pero que ha callado ya muchas bocas. La catalana tiene solo 21 años, ha superado la presión que tenía a sus espaldas y además de convertirse ya en la mejor nadadora española de todos los tiempos, es una garantía para la próxima cita olímpica en Río 2016. Dentro de cuatro años debe luchar por algún oro.