Julián, dices que el Valencia va bien. A mí me gustaría verle jugar con rápidez y al primer toque. Hacer rondos rápidos con los contrarios enfrente. Hacer jugadas de pizarra. Hacer movimientos automáticos en grupo, moverse los jugadores en el campo como sabiendo cual será la segunda y tercera judada, meter goles de jugadas en combinaciones estudiadas, anular al contrario y no dejarle pasar de medio campo. Es decir algo muy distinto a lo que yo veo en el Valencia. ¿No crees que disfrutaríamos más y ganaríamos más?». Es la reflexión que un lector de nombre José María me dejó hace unos días en el correo electrónico. No hay duda de que la participación del equipo de Emery en este trofeo Carranza carga de razones a quien realiza esta reflexión y deja en evidencia a todos los que vimos otra cosa después del partido ante el Arsenal. Sólo cabe esperar que estos dos partidos no sean más que un accidente, no es momento de que al Valencia se le pare le reloj cuando queda menos de una semana para que comience la competición de verdad.
Andando
No hay que estudiar en Salamanca para llegar a la misma conclusión que Emery: «No se puede ganar un partido andando». Cualquier aficionado que ayer asistió a la derrota de su equipo ante el Cádiz estará pensando lo mismo y, además, se estará preguntando por qué el Valencia jugó andando. No es mala pregunta. Habrá que pensar que fue por el calor o porque el equipo está ya harto de tanto amistoso y deseoso de que llegue lo bueno, porque cualquier otra explicación que pueda haber—o excusa, como se quiera llamar—no es una explicación. Tampoco hay que buscar demasiado, el Valencia ha realizado una buena pretemporada hasta el día de la presentación y en este Carranza se ha dejado llevar, algo que puede entrar en los limites de lo normal. El jueves, con toda seguridad, será otra historia.
Enfadado
Está bien dar un toque de atención y hay momentos en que hay que decir las cosas así de claro, porque los partidos amistosos se han terminado y a partir de ahora los errores se pueden pagar muy caros. Lo que ya no está tan bien es reconocer que el equipo ha jugado andando y acontinuación decir que uno no está enfadado. Pues debería estar muy enfadado después de jugar el trofeo Carranza y perder los dos partidos, como lo están los aficionados del Valencia después de sufrir esos dos partidos.
Baraja y Banega
Con todo, la peor noticia del Carranza sigue siendo la lesión de Baraja, con toda seguridad el futbolista que mejor mueve a este equipo para que no juegue andando. A falta de pruebas hay que hacerse a la idea de que al menos estará ausente los dos o tres próximos partidos, así que es la hora de que los otros también den la talla. De todos, en especial de banega, hay que esperar mucho más y ahora tiene una inmejorable oportunidad para demostrar que está ahí.
Delanteros
No ha sido un buen fin de semana para la defensa del Valencia, pero tampoco para los delanteros. Dos partidos, minutos para los tres —Villa, Zigic y Miku— y ninguno ha conseguido hacer diana. Al final, lo mejor del torneo ha sido el gol de Pablo.