Si Pep Guardiola tiene dudas, no acaba de tener del todo claro si Villa jugará el sábado en Mestalla o no se fía de las noticias que da la prensa valenciana al respecto, siempre le queda el recurso de coger el teléfono y darle un toque para interesarse por su estado de salud, lo mismo que este verano le consultaba cómo estaban las cosas con el Valencia. Podrían enviar también a Txiki Begiristain para seguir de cerca los trabajos de recuperación del Guaje o, ya metidos en faena, ponerle un detective para que lo vigile y controle sus movimientos día y noche. Eso en la Barcelona de Laporta debe ser como el pan nuestro de cada día. Todo sea por una buena causa, porque el colmo del Barça sería perder en Mestalla con goles de Villa y Mata, los dos futbolistas que fueron y quizá todavía son objeto de deseo de Guardiola. Si encima fuera con gol de Jordi Alba ya sería cosa de cachondeo. Para jugar en el Barcelona era bajito, pero no tanto como Pedrito.
Que no juegue Xavi
Entre algunas de las cosas que se han escuchado a Emery en estos días sin liga destaca su interpretación del marcaje que sufrió Xavi en el partido con el Almería. «Podría llegar a utilizarlo"« dijo tratando de echar un capote a su colega Hugo Sánchez, pero evidentemente no lo hará. No hay más que comparar lo que fue su Almería con el del mexicano, y no es por echarle flores. Un marcaje al hombre como ese no es ningún delito mientras se haga dentro de los límites del reglamento, pero seguro que Emery es capaz de encontrar alternativas en su plantilla y que además le sirvan para algo más que perder por la mínima. Claro que, visto que el barcelonista está a día de hoy lesionado, hasta el punto de que Del Bosque le ha concedido la baja y lo ha enviado a casa a descansar, la opción más interesante para Emery y para el Valencia sería que Xavi no juegue el sábado, aunque no caerá esa breva.
Agresivos
El efecto Villa es vital para el Valencia de cara a un partido así, pero en este caso no mucho más que dar confianza al portero y los centrales que vienen jugando. Con o sin Villa, ser agresivos, robar el balón allí donde le duele al Barça y defender en bloque son las variables que le pueden dar el triunfo al Valencia. Porque con el Barcelona, además de no dejarle hacer cuando tiene el balón, hay que tener muy claro lo que hacer cuando no lo tiene.
El gol de Albelda
Dicen los teletipos que los cuatro jugadores ofensivos más habituales, Villa, Silva, Mata y Pablo, ya saben lo que es marcarle al Barça con la camiseta del Valencia. Recuerdan que otros jugadores de la plantilla actual como Baraja y Maduro también lo hicieron. Olvidan todos a David Albelda, que todavía es jugador del Valencia y fue el autor de un gol en el Camp Nou en una final de la Supercopa de España, primer y único título relevante de la era Héctor Cúper, que tan productiva fue en otras cosas. David, además, será seguramente titular elpróximo sábado después de la lesión de Carlos Marchena. No el de aquella portentosa cabalgada que terminó en gol, no el Albelda de los 22 años sino el de los 32, pero una vez más de su labor dependerá buena parte del éxito.