La afición del Valencia CF no deja de sorprendernos. Son tiempos difíciles y poco indicados para sentimentalismos. Mucho menos para autoimponerse el deber de pagar una cuota más que añadir a la larga lista de recibos e hipotecas que nos asedian todos los meses. El Valencia CF entra en una etapa de austeridad que es en definitiva un plan de supervivencia y un castigo al despilfarro de años atrás. Pero anoche, un grupo de entusiastas de La Safor puso en marcha una nueva peña valencianista, la Gran Peña Valencianista 9 d'octubre.
Porque hay que ser sin duda grande para estar ahí, en los buenos momentos y también en los no tan buenos, persiguiendo una idea y un sentimiento que va mucho más allá del fútbol. No sólo el Barça es más que un club, por más que algunos pretendan exclusivizar la grandeza, ni lo será mientras al fondo de las cosas siempre estén las personas. Personas como los peñistas de La Safor, de la Ribera, del l'Horta y del Camp de Morvedre, al norte o al sur, de terra endins, de mar enllà, de cualquier rincón del planeta por pequeño que sea. Eso es grandeza.
La afición da y recibe. Unas veces es crítica, siempre pasional. Anima, canta, silba, protesta... a cambio de penas y alegrías. Como se suele decir que las alegrías hay que ir a buscarlas, que las penas ya vienen solas, el sábado es el mejor momento para ir juntos en busca de una alegría, de la victoria frente al FC Barcelopna. Es más importante de lo que a priori parece. Por eso es precisamente ahora cuando los nuevos peñistas de Gandia, bienvenidos, han decidido estar ´Units contra el Barça´.