Repasando los datos macroeconómicos de la entidad y los puntos que tiene el equipo en la clasificación, la conclusión es que el Valencia CF está mucho más entero deportiva que económicamente. No es ningún secreto ni es por casualidad, más ahora que la Junta General de Accionistas nos ha venido a recordar que el club tiene un equipo que, balances en mano, no puede permitirse de ninguna de las maneras. Este es el equipo que debe gestionar de la mejor manera Unai Emery para luchar por los títulos y este es el club que, como mejor sepa y pueda, debe sacar adelante Manuel Llorente para evitar el colapso financiero, sin dejar de lado que se trata de fútbol y ambas tareas están íntimamente relacionadas.
Precisamente por esto último, una de las tareas más inmediatas para la buena salud deportiva del Valencia será alejar los rumores de fuga de talentos que flotan en el ambiente y que, en manos de quien todos sabemos, pueden convertirse en proyectiles a la línea de flotación de este proyecto. Que cada cual entienda lo que quiera cuando en este Valencia hablamos de talentos. Si no financiación, que eso parece complicado tal como está el mercado inmobiliario y con el declive del imperio Soler como marrón añadido, bueno será aportar tranquilidad y serenidad a todos los niveles también desde los despachos, porque de tus miedos viven tus enemigos. Asegurar la Liga de Campeones es una fuente de ingresos necesaria para el futuro del equipo y también para mantener su nivel competitivo. O sea, para no verse obligado a vender más de lo justo.