No ha podido elegir mejor momento el Valencia para asaltar el tercer puesto en la clasificación histórica de la liga. Es la que resulta de sumar todos los puntos conseguidos por todos los equipos que alguna vez han jugado en la máxima categoría, cuya tercera posición pertenece desde hace lustros al Athletic de Bilbao. Es como si la historia reclamase una pequeña parcela de protagonismo para gritar que este Valencia CF de Villa, Silva, Mata, Pablo y también de Albelda y Marchena vuelve a desenterrar el hacha de guerra, se destapa como una seria alternativa a los dos grandes, para pelear por la liga. El pasado y el presente cruzan sus caminos en este final de 2009 en que el equipo de Emery, además de mantenerse firme a tiro de piedra del liderato, vuelve a dar signos de que algo está pasando. En los duros años posteriores al doblete hubo algún momento en que el equipo quiso dar el paso, alguna de las temporadas de Quique Sánchez Flores, pero es ahora cuando las constantes vitales no engañan e invitan a pensar en algo grande. Ojo, que nadie se duerma ni se deje llevar, ya se sabe que lo que cuesta muchos meses de construir se puede venir abajo en cuestión de horas.
Que pierdan los dos
Y además, semana importante para el Valencia, que recibe el sábado al Mallorca en Mestalla para esperar después el resultado del clásico. Un partido, el Barça-Madrid, del que dijo ayer Pardeza —director deportivo de Florentino— que supondrá un golpe moral importante, pero sin repercusión para el título. No será tan gran golpe, pues, para el que gane o pierda. El golpe para el Valencia, como se suele decir en estos casos, sería que perdieran los dos, pero ya se sabe que eso no es posible.