Hay que remontarse al año 2000 para ver una clasificación más apretada que la actual en los cuatro primeros puestos. Los cuatro puntos que separan al líder, hoy todavía el Real Madrid, del Valencia CF tras disputarse las once primeras jornadas evidencian que al menos hasta el momento las grandes inversiones multimillonarias de Florentino Pérez y en menor medida del Barcelona sólo están marcando pequeñas diferencias en la tabla. Mientras no se demuestre lo contrario, hay liga para terceros y cuartos. Y puede haberla aún más si el Valencia cumple con la lógica ganando el sábado al Mallorca y el domingo el resultado del clásico es el que pide y desea la inmensa mayoría del valencianismo: empate.
El cuarteto de moda
Porque el Valencia, eso no es ningún secreto, está lejos de poder permitirse alegrías económicas como esas. No sólo en futbolistas, sino hasta en los bocadillos de los chavales de la escuela. Tampoco las ha necesitado, por ejemplo, para formar el cuarteto de moda en Europa que integran Villa, Silva, Mata y Pablo Hernández. Son jugadores de los más deseados por los grandes clubes, los que son ricos porque han gestionado bien sus pelotazos o bien porque tienen crédito ilimitado. De ellos sólo el Guaje tuvo un coste relevante, aunque moderado para un futbolista que en cuestión de semanas se convirtió en la estrella del equipo: 12 millones de euros de 2005, que por aquel entonces representaban mucho menos que ahora. Bien sabe Manuel Llorente lo que costó y cómo se pagó. Aunque Juan Soler ya era presidente, fue él quien cerró una operación con el Zaragoza que habían iniciado previamente Javier Subirats y Tamargo.
Jovanovic, sí pero no
Hablando de inversiones y fichajes, el del serbio Jovanovic entra en esa reducida cuota de futbolistas que puede permitirse el Valencia en tiempos de penuria, lo que no quiere decir que al final vaya a venir. Eso sí, el hecho de que el Valencia no haya firmado a Jovanovic a estas alturas evidencia, entre otras cosas, que no ha vendido a ninguna de sus figuras, como algunos afirman. De ser así, de tener asegurado el pago o avales por alguno de sus jugadores estrella, el delantero estaría más que atado.
Fuera malos rollos
En todo grupo es fundamental que cada uno sepa y asuma cual es su sitio y su rol. Por eso es vital para la buena marcha de este Valencia que todos, incluídos los que llegaron como estrellas y ahora son suplentes, lo tengan claro y se dediquen a sumar en lugar de crear mal rollo. Aún se recuerda en Paterna la rueda de prensa de algún futbolista reclamando la titularidad después de una lesión porque, según él, era suya. Hagan memoria.