Hay veces que un gol basta para ver en blanco lo que instantes antes no era más que gris. Un gol como el de Zigic al Espanyol o como el que no fue capaz de marcar anoche el Madrid de Cristiano y Benzema en Pamplona, ahí donde el Valencia arrasó semanas atrás con exhibición de goles de Villa, Albelda y Marchena. Tiene narices esto del fútbol, vaya que sí. La lección aprendida es que nada está perdido mientras quede tiempo para meter un gol. Ni siquiera la liga. Por muy lejos que parezcan estar los dos que mandan, más lo estaban antes de que empezara a rodar el balón en este recién estrenado 2010. Los dos pincharon y demuestran ser vulnerables, más quizá de lo que podíamos pensar. ¿Y el Valencia? Pues también es vulnerable, para qué nos vamos a engañar, quizá más de lo que debería a estas alturas, pero de entre todos los que luchan por ser la alternativa a los dos poderosos hoy por hoy es el mejor y el más fiable. No es poco.
El momento anímico
Hay imágenes que no engañan. El triunfo ante el Espanyol y el buen momento anímico que se adivina en el grupo son materia prima de primera calidad para levantar este mes de enero clave en las aspiraciones del Valencia, en la liga como en la Copa. Hay mucho que gestionar porque en las próximas semanas se va a poder comprobar que son necesarios algunos más de los que contaban, por eso será importante clarificar algunas cuestiones para que no se conviertan en estorbos, en especial todo lo que tiene que ver con las salidas de futbolistas.
Zigic y el mercado
Para bien y para mal, el fútbol se rige también por las leyes del mercado. Por eso hay futbolistas de los que el Valencia quisiera prescindir y no es posible porque nadie los quiere o no puede pagarlos. Por eso, si a Zigic le viene la vena goleadora puede ser precisamente ahora cuando llegue esa oferta que tanto tiempo lleva el Valencia esperando, ahora que podría ser más impopular traspasarlo y que ya se da prácticamente por hecho que se va a quedar. Nadie dijo que gestionar —bien, se entiende— un club como el Valencia fuera fácil.