No parece existir una relación directa, los números de la temporada dicen que no ha rascado bola en la liga, ha jugado los dos partidos del Alcoyano y los 20 minutos del desastre en Praga, pero se ha tenido que marchar Del Horno para que Emery vuelva a plantearse que Marchena juegue de central y Alexis pueda ser una alternativa en el lateral izquierdo en lugar de Bruno. Mejor tarde que nunca. Más ahora que sube el precio de los minutos residuales en la zona ancha a repartir entre Manuel Fernandes y Baraja, porque el entrenador confía en ambos y tendrá que darles minutos. Quien lo tiene peor si Marchena vuelve a contar como central es Dealbert, que ahora ya no está jugando, eso si el de Benlloch no le pide a Emery para que lo ponga en el centro del campo, como Maduro. A ver si al final el que acaba jugando ochenta partidos es Albelda...
Amunt!
Puede que rivales como el Valladolid, el Almería o el Málaga no digan mucho ni inviten a dar un plus, pero es en esos partidos en los que el Valencia se va a jugar la temporada en Mestalla. Echando un poco la vista atrás, no demasiado, hubo un año en que el Valencia consiguió ganar la liga y los partidos más vibrantes que se recuerdan de aquella temporada en Mestalla son los que el equipo de Benítez ganó al Osasuna y al Espanyol. Son imágenes inolvidables de tardes en que el impulso de la grada fue determinante para levantar al equipo en los momentos malos y ganar aquella liga, que por cierto tampoco entonces estaba de inicio entre los objetivos.
Menos Ferrari
Pues a mí no me gusta nada la estética del nuevo Ferrari que conducirá Fernando Alonso. Antes ha cambiado la mítica firma italiana el clásico rojo por blanco en algunas partes del monoplaza que el Banco de Santander ha cedido en el color de su logotipo. Cuarenta millones de euros tienen la ´culpa´, por llamarlo de alguna manera. En realidad, no sé qué me gusta menos, lo del rojo de Ferrari o la edad de los refuerzos del Valencia Mestalla, son dos situaciones contra natura.