David Villa dejó bastante claro lo que piensa y cuáles son sus intenciones en una entrevista publicada la pasada semana en Superdeporte. Tiene contrato hasta 2014 y será feliz en Valencia siempre que haya un equipo competitivo más allá del dinero y el glamour. Hace bien en zanjar el asunto antes de que los de siempre se organicen de nuevo para marear la perdiz. Y hace bien, sobre todo, en advertir que no piensa responder a las preguntas que según con qué intenciones le hagan acerca de su futuro, porque cada vez que habla le están esperando. Así está pues el tema. El Valencia sigue disfrutando del Guaje porque Villa, no lo olvidemos, es nuestro. Los demás siguen deseando tener a Villa porque es el mejor. Y Villa, a lo suyo, entrenar, jugar, marcar goles y llevar al Valencia a la Liga de Campeones. Más centrado y más maduro que nunca, desde luego es verdad que los años no pasan en balde.
El Sporting
Ni siquiera le va a temblar la bota por tener enfrente otra vez al Sporting. Curioso lo suyo con el equipo de su tierra y de su vida, cada vez que se lo encuentra le hace un gol... o dos. Así son los auténticos depredadores, los enemigos los conocerán por la fuerza de sus garras, no por lo que ocultan en el corazón.
Habrá final
La final de Copa se acerca a Valencia, pero sin el Valencia. Bueno, como eso ya es también historia, preparémonos para disfrutar en nuestras calles el espectáculo del fútbol, de la afición, como hace un año con el Athletic y el Barcelona. Y si algo le cae al Valencia CF, mejor.