Le dicen a Míchel que el Valencia ha tenido problemas para ganar en casa esta temporada y el hombre alucina. Con ese centro del campo y esos delanteros, ¿problemas? Pues si ya tenía bastante preocupación con Banega, Pablo, Joaquín, Silva, Mata y Villa, el entrenador del Getafe debe estar de los nervios porque a Emery todavía le quedaba en la recámara la bala del Chori Domínguez, que mañana puede entrar por primera vez en el equipo titular.
Es el momento. No es un jugador que vino de relleno, no está el Valencia CF para esos lujos. Es un futbolista que llegó para ser importante y es ahora cuando el equipo necesita ese oxígeno para salvar sus compromisos inmediatos. Eso facilita la decisión de Emery, no es lo mismo jugársela en un partido así con el Chori que con Miku, que además jugará con el Getafe. Y más ahora que la exigencia y la necesidad de remontar el jueves un resultado adverso para seguir en Europa le obliga a acertar al cien por cien en todas sus decisiones. Para estar en la Liga de Campeones hay que ganar al Getafe y para estar en la final de la Euroliga y ganarla hay que eliminar al Brujas, es la exigencia del Valencia CF. A partir de ahí, la cuestión no es ya a quién pongo, que seguramente los pondría a todos si pudiera, sino a quién quito.
Carácter
En Getafe hizo el Valencia uno de los partidos más calamitosos de la temporada. De los pocos, para ser justos. Así que mañana no hay que hacer ni una sola concesión, porque un equipo claramente inferior como el Getafe —o el Brujas— no le puede tocar la cara al Valencia a estas alturas y mucho menos en Mestalla. Cuando otras armas fallan, siempre queda el cartácter.