Una de dos, o pone al chico del Mestalla o Emery tendrá que seguir inventando en el Calderón por culpa de las bajas. No lo tiene fácil porque son muchos los rotos, escasas las soluciones y todas a medias, casi lo mismo que el jueves. Si pone a Lillo de lateral será para liberar a Alexis y que Marchena regrese al centro del campo —circunstancialmente, claro—, lo que ya no está tan claro es qué tiene más peligro, poner al chaval en el Calderón con Simao, Reyes, el Kun y Forlán del otro lado, la pareja Baraja-Banega en la medular o Dealbert-Alexis atrás. Ya que lo hizo bien, lo normal será que el malagueño repita en la banda izquierda.
En condiciones normales éste sería clarísimamente partido para Manuel Fernandes, pero no parece probable que aparezca por el campo antes de la última media hora. Sea cual sea el experimento que más convenza al entrenador, lo importante es que Unai acierte como lo hizo días atrás con César. Quienes todavía se atreven a criticar la decisión visto el resultado del partido deberían hacérselo mirar por un psiquiatra. Por cierto, ayer Emery estuvo inesperadamente duro con Moyà, a lo mejor tampoco era necesario aunque no dijo más de lo que todos ya sabíamos.
Quique
Han pasado dos años y cuatro meses desde que Quique Sánchez Flores salióde aquí y lo mejor que se puede decir es que el Valencia ha recuperado por fin el norte. A estas alturas cada uno habrá recapacitado y sabe qué hizo mal exactamente en aquellos momentos, así que el reencuentro hay que verlo con absoluta normalidad y, por qué no, con cierta seguridad en que el Valencia puede traerse esta victoria si hace bien las cosas. La diferencia en la tabla (+19) no deja lugar a dudas.