Como cada vez que juega la selección, Villa y Silva han vuelto a las portadas cabalísticas de la prensa deportiva como futuros refuerzos de otros equipos, en este caso del Barcelona. Este tema es tan recurrente que ya apenas ni se comenta ni crea debate, ni por supuesto desestabiliza a los jugadores y al Valencia CF, porque mañana todo vestigio habrá desaparecido y volverá a las portadas la lucha por la liga, por la Champions... La reflexión, sin embargo, es obligada. Muy poquitos equipos del mundo podrían permitirse el lujo de tener en sus filas a Villa y a Silva, un placer que sí disfrutan los aficionados del Valencia. De hecho, si la próxima temporada Villa y Silva juegan juntos en el mismo equipo, lo más probable es que ese equipo sea uno de estos dos: el Valencia o el Manchester, que es el club que estaría dispuesto a ficharlos mañana aunque las noticias sobre las cuentas del ManU inglés son casi tan preocupantes o más que las del VCF.
Es único
Por cierto, Villa es único. Ayer aprovechó los 45 minutos para hacer un gol en Saint-Denis y dar un pasito más para ser el mejor goleador de la historia de la roja. Y estaba tocado...
Miguel
Si Emery pudiera contar con Miguel, a pesar de todos los desastres y calamidades el lunes pondría sobre el campo un equipo muy competitivo y hasta parecido al once titular habitual. Ello demuestra que el entrenador tiene una plantilla importante, con alternativas y con un ataque espectacular. La cuestión es que, tal como se presentan las cosas, difícilmente podrá contar con Miguel, que otras veces habrá hecho tonterías dentro y fuera del campo pero el domingo Pérez Burrull lo expulsó por una acción normal y propia del fútbol.